La sesión del viernes en la Bolsa de Nueva York comenzó con el campanazo de salida que dio el Rey León, y durante el día se vio que Wall Street estaba mostrando bien sus garras porque cerró un mes de agosto con ganancias extendidas.
Aunque el jueves el mercado bursátil se resintió por la tensión que se vivía en Ucrania a raíz de denuncias de una invasión militar rusa, Wall Street pareció hacer oídos sordos a esas amenazas y recuperó la racha positiva que venía arrastrando esta semana.
Desde el campanazo, dada la bolsa, tuvo vaivenes.
Recibió primero el zarpazo de un dato oficial que indicaba que el gasto de los consumidores de Estados Unidos había bajado un 0.1, en el primer descenso en seis meses.
Pero se rehizo poco después tras conocer otra encuesta que indicaba que, en agosto, la confianza de los consumidores hacia su economía había aumentado.
Aunque tuvo una recaída una hora antes de la sesión, el mercado terminó el día, la semana y el mes con unas marcas históricas: el índice selectivo S&P 500 alcanzó un nuevo récord, de 2,003.37 puntos, según información oficial.