Una baja de los precios del petróleo, que saltan de récord en récord, es esencial para reanimar a las bolsas estadounidenses, que perdieron todas sus ganancias del año, e incluso más.
El Dow Jones Industrial Average (DJIA), principal indicador de Wall Street, cerró el viernes en su nivel más bajo desde el 28 de noviembre de 2003, en 9,825 puntos.
Por su parte, el índice compuesto de la bolsa electrónica Nasdaq terminó en su nivel más bajo en un año, en 1,757 puntos, y el índice Standard and Poor"s 500, más representativo de la tendencia general del mercado, volvió a su nivel de comienzos de diciembre de 2003, al cerrar en 1,065 puntos.
El retroceso de la bolsa "se debe enteramente a la desaceleración de la economía", opinó Peter Cardillo, estratega de la casa de corretaje SW Bach.
"Los precios del petróleo siguen teniendo como rehenes a la economía y el mercado bursátil", afirmó.
El barril de crudo, que ganó más de 40% desde su nivel más bajo del año a comienzos de febrero, evoluciona por encima de 40 dólares desde hace un mes.
El viernes superó por primera vez el nivel de 46 dólares en el mercado de Nueva York, cerrando a 46.58 dólares por barril.
Los problemas del gigante petrolero ruso Yukos, la incertidumbre política en Venezuela, gran proveedor de Estados Unidos, y los ataques terroristas contra los oleoductos iraquíes, contribuyen a alimentar el nerviosismo de los operadores.
Bolsa de Nueva York seguirá deprimida
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