La mayoría de las principales bolsas de Asia registró una tendencia a la baja, afectada por la especulación sobre la Reserva Federal de EU y las caídas de Wall Street, aunque Tokio logró su nivel más alto del año durante la semana.
Aunque el parqué de Tokio logró frenar sus pérdidas, otros tres de los mercados más fuertes de la región, como Hong Kong, Taiwán y Corea del Sur registraron las mayores caídas.
En Hong Kong, el índice Hang Seng bajó 273.1 puntos óun 2.75 por ciento hasta situarse en 9,657.21 enteros, sacudido por los flojos resultados de Wall Street y por las sucesivas jornadas de espera ante la decisión de la Reserva Federal estadounidense de recortar los tipos de interés.
La esperada eliminación por la Organización Mundial de la Salud de la Región Especial Administrativa china de la lista de países afectados por el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG) no tuvo demasiado impacto sobre el mercado hongkonés, ya que no supuso sorpresa alguna.
Similar tendencia registró Singapur, que tras cinco sesiones consecutivas en negativo, consiguió ayer una ligera recuperación, que no pudo impedir que el índice Straits Times terminara en 1,477.73 puntos tras ceder 41.43 puntos o un 2.73 por ciento semanal.
La bolsa de la ciudad-Estado padeció los efectos de las constantes retiradas de beneficios por parte de los inversores y los puntuales retrocesos de los mercado neoyorquinos.
En Taiwán, las jornadas continuadas de consolidación y tomas de beneficios debilitaron al parqué de Taipei, cuyas pérdidas fueron sólo compensadas por un alza de casi el 5 por ciento en el sector de la construcción durante las negociaciones del pasado miércoles.
Al cierre de ayer, el índice Taiex de Taipei cedió 124.68 puntos semanales o un 2.49 por ciento, para finalizar en 4,877.90 enteros, en una semana de consolidación después de haber superado los 5,000 puntos el viernes anterior.
El resto de mercados también concluyó la semana negativamente, con la excepción de Tailandia y Malasia.
El parqué de Corea del Sur se mantuvo vulnerable a los movimientos de Wall Street, y cerró ayer una semana inestable de fluctuaciones positivas y negativas, en la que sin embargo dominaron los efectos perversos de las retiradas de ganancias y las caídas neoyorquinas, interrumpidas sólo por alguna sesión de compras activas por parte de los inversores extranjeros.
EL índice Kospi de la bolsa de Seúl perdió 8.94 puntos semanales o un 1.30 por ciento, para colocarse en los 677.28 puntos, en contraste también a las ganancias obtenidas durante la semana anterior.