La primera votación de las reformas estructurales en el Congreso brasileño y el aumento del riesgo país de los mercados emergentes marcaron esta semana el ritmo de la bolsa de Sao Paulo, que salió adelante con una ganancia del 2.8% en su índice Ibovespa. En una semana de intensa volatilidad, el principal indicador de la plaza llegó a cerrar por debajo de los 13.000 puntos en dos sesiones.
La montaña rusa por la que pasó el Ibovespa fue producto del nerviosismo que desató en los inversores el comienzo de las votaciones en el Congreso del proyecto de reforma de la seguridad social.