Las bolsas europeas perdieron en el segundo semestre las ganancias que habían acumulado en los seis primeros meses del año debido a la crisis financiera, excepto Fráncfort que ha cerrado el año con un alza del 22%.
La última semana bursátil de Europa fue más corta de lo habitual y sólo hubo negociación dos o tres días, dependiendo de los países, debido a que muchas plazas permanecieron cerradas por las festividades de Navidad.
Además, el volumen de contratación fue bajo en comparación con otras negociaciones.