El optimismo de los mercados mundiales contagió esta semana a las principales plazas latinoamericanas, que alcanzaron máximos históricos, pero el fantasma de los intereses en Estados Unidos volvió a inquietar a los inversores.
Las bolsas de la región arrancaron la semana con el pie en el acelerador por el escenario internacional favorable a los mercados emergentes y la cerraron con el freno puesto, preocupadas por la posibilidad de nuevas alzas de los tipos en EE.UU.
El optimismo que habían mostrado las plazas latinoamericanas se desvaneció en la sesión del viernes con la nueva subida del rendimiento de los títulos de diez años del Tesoro estadounidense, que llegó al 4.96%, inducida por la bajada del desempleo en marzo, que puede generar presiones inflacionarias.
Ese movimiento fue interpretado por los agentes financieros como un preludio de nuevas alzas de los tipos de interés de la mayor economía del mundo, actualmente en el 4.75%.
Los analistas esperan un mejor rendimiento bursatil durante la próxima semana.