El bono más comercializado de Argentina bajó cuando los principales grupos de acreedores del país dijeron que rechazarán la nueva oferta del gobierno para reestructurar deuda impaga por más de $$100,000 millones.
Inversores como Hans Hume, copresidente del Comité Mundial de Bonistas de Argentina, dijeron que la propuesta no compensa a los poseedores de bonos lo suficiente por el impago declarado por Argentina en el 2001, dado el crecimiento de 9 % al año en la economía del país.
El gobierno también puede haber exagerado el valor de la oferta, dijo Christian Stracke, analista de deuda de mercados emergentes en CreditSights Inc., de Nueva York.
"Nadie tiene ni idea si los números son correctos", dijo
Raphael Kassin, que administra deuda de mercados emergentes por $$1,500 millones, incluidos bonos argentinos, en ABN Amro AssetManagement de Londres. ``Todos están esperando algo más concreto. Cuanto más esperan los bonistas, más dura la incertidumbre".
Argentina, el mayor emisor de deuda del mundo en desarrollo en los mercados internacionales en los noventa, dijo ayer que mejoraba su oferta de reestructuración de septiembre en busca de un acuerdo con los acreedores, más de dos años después de caer en mora y de devaluar el peso. Su propuesta previa desencadenó decenas de demandas judiciales de bonistas. El Fondo Monetario Internacional dijo que la reestructuración era una condición para desembolsar más capitales .