Economía

Boom del turismo en Bocas del Toro


Las islas del archipiélago de la provincia de Bocas del Toro se han convertido en el paraíso turístico de millonarios europeos, norteamericanos y de otras latitudes mundiales. Las islas Colón, Bastimentos, Carenero y Solarte, durante los últimos cinco años han sufrido una transformación positiva. Han sido objeto de inversiones millonarias, se han construido hoteles cinco estrellas, restaurantes con capacidad para satisfacer los gustos más exigentes, agencias de viajes, entre otros.
Muchos extranjeros, aún cuando tienen poco tiempo de residir en Bocas del Toro, aseguran que no quieren irse, pues es el sitio perfecto, por la tranquilidad, la amabilidad de su gente, la belleza de su naturaleza, el clima agradable y sin duda, las condiciones favorables para las nuevas inversiones.
El auge turístico ha significado fuente de mano de obra para los isleños; se han creado docenas de plazas de trabajo en el área de la construcción, tanto así que ya se ha conformado un Sindicato de Trabajadores de la Construcción.
Del mismo modo, se han abierto varias microempresas dedicadas a la venta de artesanías, legumbres, souvenirs. Capitanes de botes con motor fuera de borda realizan paseos por el archipiélago logrando llevar el sustento diario a sus hogares, los famosos "llevo llevo" también logran la actividad.
Otro aspecto importante ha sido el adiestramiento del personal de los locales en lo que se refiere a la atención a los turistas.
A la fecha, el Instituto Panameño de Turismo (IPAT), en conjunto con inversionistas locales, han logrado que aproximadamente 200 personas se hayan incluido en seminarios de Alta Cocina Internacional, Inglés, Hotelería, Guías de Turismo y otra gama de actividades que, sin lugar a dudas, son imprescindibles para la actividad, que se ha transformado en la más importante en la provincia, superada únicamente por la bananera.
De los participantes, un porcentaje significativo ha sido contratado y todo indica, que al ritmo que marchan las cosas, cientos de bocatoreños serán admitidos, pues existen proyectos de complejos turísticos de grandes envergaduras, por ejemplo el de la Isla Solarte, donde un consorcio pretende construir unas 200 cabañas, con todas las facilidades propias de un complejo turístico moderno, se dijo.
Las desventajas son pocas, pero para los locales y nacionales son significativas. En cuanto al costo de la comida, el incremento ha sido notable. Como todo buen costeño, los domingos es un día de quedarse en familia o bien invitarlos a comer a un restaurante.
El problema radica en que antes se comía con B/.2.50, ahora hay que preparar en el bolsillo unos B/.6.00 para cada miembro de la familia.
Para los nativos, el problema no es el aumento del costo de la vida, sino el que los precios se hayan acomodado a las posibilidades de los extranjeros, dejando por fuera al turista nacional, que, a fin de cuentas, es el que más consume.
Con el propósito de comprobar la inquietud visitamos varios locales de restaurantes y efectivamente aparecen precios en el menú que le quitan el apetito a cualquiera, más aún cuando se trata de una familia numerosa.
Un fenómeno que llamó la atención, son los precios exhorbitantes que se encuentran en algunos platos a los que se les asigna un nombre llamativo o diferente, que atraen el ego del panameño y también impulsan su venta, a pesar del costo.
Consultado Juan De Dios Vásquez, popularmente conocido como don Chicho, propietario del restaurante El Lorito, situado en la avenida principal de la Isla Colón, nos contó que fundó su negocio en 1969 y orgulloso contestó, que en aquel entonces usted podía comerse un buen plato de "Rice and Beens" con coco, carne ahumada o tortuga, cerdo o pescado, bacalao con haquí y otra variedad al precio de B/.2.50.
Preguntado ¿qué se puede consumir con esa cantidad actualmente en su negocio? Aún más orgulloso y sonriente contestó, "exactamente lo mismo". Además del plato corriente usted puede pedir comida con carne de langosta, pulpo, caracol, calamares o cangrejo a B/.4.50, dijo.
¿Qué hace Don Chicho para mantener los precios y poder mantener el negocio?, dijo, "Ganar poco, pero de manera constante". Prueba de ello, es que los propios extranjeros nos llegan buscando por referencias de otros, algunos comen un día en el hotel donde se hospedan; al día siguiente llegan preguntando por Don Chicho. Al final de la entrevista y coincidiendo con algunos clientes, la recomendación fue caminar y comparar.
Otro personaje esta vez de la Isla Carnero, Miguel Angel González, mejor conocido como "Brequero". El marisco es la especialidad del Ocean Quin, restaurant situado prácticamente sobre el mar.
Brequero afirma que el buen trato y precio es el secreto para que su negocio sea escogido todas las semanas para que atienda paquetes turísticos de hasta 40 personas.
Hay platos desde B/.3.50 (arroz con frijoles y coco con pescado) y también platos especiales de hasta B/.12.00 dependiendo del gusto del cliente.
Aunque parezca difícil, el costo del transporte marítimo se ha mantenido, a pesar de las alzas en los precios de los motores fuera de borda y de los derivados del petróleo utilizados en la actividad.
Hace cinco años el pasaje por la isla era de B/.3.00; al llegar dos nuevas rutas a competir, bajó a B/.2.00 y actualmente se ha regresado al precio original. Los propietarios aseguran que la actividad apenas se sostiene.
Sabido es, que la actividad ha mermado en un 75% por la apertura de la carretera Chiriquí Grande-Almirante ya que los pasajeros que abordaban en Chiriquí Grande, ahora lo hacen en Almirante, en caso de dirigirse a una de las islas del archipiélago, pero la mayoría viaja directamente a Changuinola.
Lo cierto es que el panameño se caracteriza por tener la habilidad de acomodarse a cualquier situación.Ejemplo de ello es la familia Montenegro. Los Montenegro se levantaron muy temprano a cocinar, abordaron su auto, luego una de las rápidas lanchas, para finalmente llegar a las hermosas playas de las islas. Luego de una buena sesión de nado y al llegar la hora de la comida, las hábiles manos inician a descubrir las diferentes canastas repletas de comidas, boquitas y nunca falta la hielera con el respectivo refresco. Los que no lo pueden hacer, a caminar y comparar.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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