Carlos Gómez
Dentro del Convenio Marco del Cambio Climático se está desarrollando, a nivel mundial, la iniciativa denominada “Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques” (REDD, por sus siglas en inglés). La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), como entidad responsable del manejo y conservación de los recursos naturales, es la encargada de coordinar y facilitar la ejecución de este programa, que tiene como objetivo reducir las emisiones del dióxido de carbono, provenientes de la deforestación y degradación de los bosques tropicales.
Este esfuerzo de REDD va orientado a complementar los planes y programas nacionales para conservar los bosques naturales existentes en el país, evitando que se deforesten y degraden y, como resultado, liberen el CO2 almacenado en ellos. Para esto, los países desarrollados destinarán fondos para compensar el costo de oportunidad de no cambiar el bosque por otra actividad económica. Recordemos que Panamá todavía tiene importantes reservas de bosques naturales, las cuales se encuentran en las áreas protegidas, comarcas indígenas y reservas privadas.
Las emisiones de CO2 provenientes de la deforestación alcanzan 18% a nivel global, y REDD pretende disminuir esta cifra.