La minera brasileña Vale se dispone a comenzar sus operaciones en África, un signo más del interés creciente del gigante suramericano en ese continente, informó ayer el diario Financial Times.
Impulsado por la propia demanda brasileña de materias primas, el comercio brasileño con África ha crecido a ritmo acelerado: las exportaciones brasileñas de ese continente pasaron de $3,000 millones el año 2000 a $18,500 millones en 2008.
Nigeria y Argelia, además de Angola, suministran el necesario petróleo y al mismo tiempo los competitivos productores agrícolas brasileños han encontrado mercados en Egipto y otros países, lo que ha permitido aumentar las exportaciones brasileñas a África desde $1,000 millones en 2000 a $8,000 millones en 2008.
En Mozambique, Vale colabora con la constructora brasileña Odebrecht en el desarrollo de las reservas carboníferas de Moatize, la construcción de una central energética y de las infraestructuras ferroviarias y portuarias para la exportación de ese mineral.
Vale calcula que sus inversiones iniciales serán de $1,300 millones aunque los expertos creen que podrían multiplicarse.
Pero Vale y Odebrecht no son las únicas compañías brasileñas que operan en Mozambique, señala el periódico británico, que recuerdan que hace dos meses la siderúrgica CSN compró un 16.3 por ciento de la minera australiana Riversdale, en la que la india Tata Steel posee también una importante participación.
Riversdale proyecta igualmente una gran inversión en la zona de Tete, en Mozambique central.
Odebrecht se ha convertido mientras tanto en la mayor compañía del sector privado en Angola, con actividades que van desde la producción alimentaria hasta la de etanol, oficinas, factorías y supermercados.