El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, insistió ayer en que se debe evitar que la crisis financiera internacional lleve a prácticas proteccionistas, que calificó como "un veneno que agravará más la situación" mundial.
"Nuestra preocupación es que el proteccionismo se propague, pues no se trata de un remedio, sino de un verdadero veneno", declaró el ministro tras una visita al presidente del Senado brasileño, José Sarney.
En clara alusión a algunas de las medidas que impulsa el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, Amorim reiteró que "no vale decir compre América si los otros (países) no les compran a ellos". El canciller admitió que "es un momento difícil".