Brasil planea unirse a una iniciativa encabezada por Francia para financiar ayuda a naciones más pobres gravando los boletos de avión.
"Mi gobierno ha tomado medidas destinadas a la adopción permanente y definitiva" del impuesto, según declaraciones preparadas para que el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil Celso Amorim hablara ayer en París en una conferencia sobre ayuda para el desarrollo.
La campaña asistencial del presidente francés Jacques Chirac, que forma parte de la meta europea de aumentar la ayuda para el desarrollo a 0.7% del ingreso nacional y reducir la pobreza a la mitad para el 2015, está desencadenando protestas de varias aerolíneas y grupos que presionan a favor de empresas.
La Cámara Internacional de Comercio de París condenó el 24 de febrero el impuesto, diciendo que causaría ``severas distorsiones económicas"" e impondría nuevos retos competitivos a un sector que ya está sufriendo pérdidas.
Las aerolíneas europeas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) ganaron $1,300 millones el año pasado, en contraste con la pérdida que sufrieron las líneas aéreas estadounidenses de $10,000 millones, según el grupo del sector con sede en Montreal.
"Es peligroso permitir que los gobiernos elijan a alguien para que pague asuntos gubernamentales. Para eso son los impuestos", dijo el máximo responsable de Deutsche Lufthansa AG, Wolfgang Mayrhuber, en Singapur el 23 de febrero.
El impuesto francés, que no aplicará a pasajeros en tránsito que se queden en Francia menos de 12 horas, llegará a 40 euros en los boletos de primera clase y clase de negocios para vuelos fuera de Europa, y 10 euros por boleto para vuelos en Europa. Para boletos de clase económica, el gravamen será de 4 euros fuera de Europa y 1 euro dentro de Europa.
El impuesto de Chirac también ha sido apoyado por Argelia, Chile, Alemania y España. Cinco millones de personas mueren de sida, tuberculosis y malaria cada año, dice Francia. Unos 6 millones de personas en todo el mundo necesitan tratamiento para el sida, y sólo alrededor de un millón reciben el tratamiento requerido. Francia espera que el impuesto genere 200 millones de euros.
El trabajo de pintar costaría unos $1,000 por vivienda, o $330 millones si se pintan 330,000 hogares, la cifra mayor que se calcula en cuanto a casas afectadas.
Esto supondría $110 millones por acusado, o 50 centésimos por acción para Sherwin-Williams.
Es posible que el juez exija que se corrija la situación en un número de viviendas mucho menor, puesto que solo se ha documentado que 2,000 niños padecieron los efectos nocivos del plomo, manifestó ayer Barbara Allen.
Este es el primer pleito en que un gobierno estatal ha conseguido que un tribunal declare a ex fabricantes de pintura responsables de crear un peligro a la salud con productos que contienen plomo.
Los procuradores generales de otros estados han dicho que estudiarían la posibilidad de entablar demandas similares si Rhode Island ganaba.
Las acciones de Sherwin-Williams subieron $2.96 o 6.95%, a $45.55 en las operaciones combinadas de la Bolsa de Nueva York.