Economía

Brasil confiado, pero sin crecimiento


El fenomenal auge de la Bolsa de Valores de Sao Paulo señala que el gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva ha conseguido colocar a Brasil en el buen camino de la confianza y la estabilidad, aunque todavía enfrenta los retos del crecimiento y el empleo.
Once meses después de que el nuevo gobierno de izquierda asumiera el poder, con una política ortodoxa y de compromiso con el mercado, la Bolsa de Sao Paulo alcanzó el viernes el récord histórico de 20.183 puntos, superando por primera vez la barrera de los 20,000 puntos.
La bolsa brasileña, que inició el año en 11.268 puntos, su peor nivel desde 1998, acumula una expresiva alza de 79.1% en 2003 y de 12.24% en noviembre.
Al mismo tiempo, la llamada prima de riesgo brasileña (considerada indicador de la confianza en el país, que mide la sobretasa exigida a los bonos brasileños sobre los del Tesoro estadounidense) cayó en noviembre a 540 puntos, contra 2,400 (24% de sobretasa) que tuvo hace poco más de un año.
Pero esas optimistas cifras, atribuidas a la política ajustada del gobierno y al interés internacional por los mercados emergentes, no coinciden con los resultados de una economía real que está lejos de ofrecer el "espectáculo del crecimiento" que el presidente Lula había prometido.
"Existe un desajuste entre el mercado financiero y la economía real", señaló a la AFP la economista Silvia Domit, de la consultora Global Invest.
Para ella, fue precisamente la política de ajuste aplicada por Lula (destinada a contener el derrumbe del mercado que reaccionó con pavor a la elección de un gobierno de izquierda), la que ha impactado negativamente en la economía real. Esta ha sufrido con fuerza el impacto de los altos intereses, sólo recientemente flexibilizados por el Banco Central.
Aunque el auge de la bolsa está sustentado por una expectativa de mejora económica en el país, este lunes el mercado, consultado semanalmente por el Banco Central, arrojó un jarro de agua fría sobre las expectativas de crecimiento para 2003, que redujo a la mitad, a apenas 0,3%.
Ello ocurre después de confirmarse que el PIB se contrajo 1,5% en el tercer trimestre respecto a 2002, y que apenas avanzó 0.4% sobre el segundo trimestre.
"La primera impresión del crecimiento del PIB es desastrosa", resumió el analista Juan Jensen, de la consultora Tendencias, estimando que, aunque espera mayor crecimiento al final del año, el PIB cerrará 2003 en cero.
En casi un año de gobierno del presidente Lula, el desempleo se ha elevado a 12.9% en octubre (1.7% más que un año antes) y los salarios cayeron 15.2%. "El 2004 será un año mejor; Brasil volverá a crecer, generará empleos y distribución de renta", aseguró ayer el presidente Lula. Con él coinciden la mayoría de analistas, que esperan una recuperación económica en el 2004.


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101 años de Panamá América

 
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