El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defenderá en Venezuela el "incomprendido" etanol, un combustible alternativo criticado por frentes tan opuestos como Fidel Castro, el FMI, Hugo Chávez y la compañía Shell.
Lula promoverá en la I Cumbre Energética de Margarita la estrategia que desde hace tres décadas ha convertido a su país en una potencia productora de etanol, pero de caña de azúcar, distinto al de maíz hecho en Estados Unidos, y que ahora calienta los mercados internacionales de alimentos.
Su gobierno promueve "una alianza estratégica con los países del Mercosur" para producir alcohol con capital y tecnología brasileños.
Desde los años 70, Brasil ha desarrollado tecnología propia para producir este carburante usado masivamente en su flota de vehículos. El país consume por año unos 15.000 millones de litros, con lo que sustituye unos 258.500 barriles por día (bpd) de gasolina.
El "alcohol anhidro" es mezclado en las refinerías en un 23% con la gasolina y usado en 15, 5 millones de autos.