Las barreras comerciales impuestas por Estados Unidos a varios productos brasileños harán que el comercio exterior del país deje de ganar unos 14,700 millones de dólares en los próximos cuatro años, informaron ayer fuentes del sector.
Las restricciones tarifarias y sanitarias fijadas por el Gobierno estadounidense perjudican el acceso a ese mercado de productos como soja, tabaco, carne fresca, acero y jugo de naranja, entre otros, según un estudio de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB), citado aypor el diario "O Globo".
Los exportadores de soja, que están entre los más dinámicos del comercio exterior brasileño, serán también los más afectados, pues pueden dejar de recibir entre 5,500 y 6,500 millones de dólares entre 2002 y 2005, según el estudio de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil.
Para los exportadores de tabaco pueden ser menores entre 1,000 y 1,200 millones de dólares en el período, mientras que el comercio de carne fresca perdería unos 800 millones de dólares con las dificultades para acceder al mercado estadounidense.
El sector agroindustrial fue justamente el que más creció el año pasado en Brasil y exportó un total de 19,130 millones de dólares, equivalentes al 33 por ciento de las ventas externas del país.
Las barreras comerciales fijadas por Washington han sido ampliamente criticadas por el Gobierno y el sector privado brasileño, que consideran que son un obstáculo para la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
"Brasil no puede abrir un milímetro su economía si no hay en contrapartida una apertura para los productos agrícolas", afirmó el ministro de Agricultura, Marcus Vinicius Pratini de Moraes.
"O se negocian esos productos o no hay qué negociar", dijo el ministro de Agricultura, al comentar el proteccionismo estadounidense.
Según Pratini, Estados Unidos está dando la peor señal posible al comercio internacional con la propuesta de aprobación de una nueva ley agrícola, que prevé mayores subsidios para los productos primarios de ese país, y con la reciente aplicación de sobretasas a las importaciones de acero para proteger su industria siderúrgica. "Estamos en vísperas de un aumento del proteccionismo y tenemos que estar preparados para eso", anotó el ministro de Agricultura.