Brasil está preparado para una guerra comercial con Canadá, afirmó el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, en una entrevista exclusiva al Jornal Nacional, de la Red Globo, uno de los más importantes noticieros de la televisión local, en relación a la decisión de Ottawa de suspender la importación de carne del país sudamericano por razones sanitarias.
Brasil reaccionará con firmeza contra la decisión canadiense, que "es arbitraria, pues no había base para fundamentarla", afirmó Cardoso, que señaló que la participación de Brasil en la III Cumbre de las Américas estará comprometida si Canadá no rectifica su decisión en un plazo de 15 días.
El presidente confesó que la suspensión de las importaciones por parte de Canadá lo dejó indignado. "Yo creo que no es una manera civilizada de tratar relaciones entre países que tienen la relación que Brasil y Canadá tiene", indicó.
Cardoso recordó que Brasil tiene todo para tornarse uno de los mayores exportadores del mundo y que nunca se registró un caso de la vaca loca en el país. "Ello fue un golpe duro para nosotros", precisó.
En otro punto de sus declaraciones al Jornal Nacional, el jefe de Estado manifestó que espera una corrección rápida de esa medida, que causó graves pérdidas a Brasil. "Nuestra expectativa es que se corrija esa precipitación en un plazo, digamos, de 15 días, de tres semanas", afirmó.
Preguntado si la posición canadiense no altera el clima de discusión del Area de Libre Comercio de las Américas, Cardoso dijo que ello es "un mal presagio" para el ALCA, que es el opuesto de lo que está siendo hecho. El ALCA pregona "la apertura de mercado y no la utilización de barreras", recordó.
Según el presidente, el argumento canadiense de que había enviado cartas a Brasil pidiendo informaciones no justifica una decisión como ésta. "Digamos que hubo. Pero, ¿sería razón para tanto?", cuestionó.
Sobre la continuidad del proceso contencioso, Cardoso enfatizó que la población brasileña puede esperar del gobierno firmeza."En la paz se negocia. En el armisticio se espera. En la guerra se lucha. Depende del otro lado", declaró.
"Si quieren un armisticio como ahora, con el envío de una misión, vamos a esperar para negociar", aseguró el presidente para concluir que "si desean la paz, encantados. Si desean guerra, guerra es guerra".