Brasil, que desde hace dos años impone sobretasas a las importaciones de calzado procedentes de China para enfrentar prácticas desleales de comercio, extendió ayer las restricciones a piezas como suelas, empeines y plantillas de ese país.
Las piezas y partes de calzado importadas de China pagarán en adelante una sobretasa del 182% sobre su valor para ingresar a Brasil, según una resolución de la Cámara de Comercio Exterior.
La medida tiene por objetivo impedir una triangulación que permite el montaje final, en el país, de calzados chinos ya restringidos por prácticas de comercio desleal, según el Ministerio de Desarrollo, Industrias y Comercio. Esta es la segunda vez que Brasil utiliza un mecanismo de la Organización Mundial del Comercio que le permite extender, a otras prácticas comerciales, restricciones creadas originalmente como compensación a prácticas desleales de comercio de otra nación. Ese mecanismo fue aplicado por primera vez en febrero pasado, en las sobretasas a mantas importadas desde Paraguay y Uruguay.