Los gastos realizados por el Estado brasileño en medidas fiscales para hacer frente a la crisis económica global fueron equivalentes al 0,8% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, uno de los menores porcentajes en el mundo, afirmó ayer el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega.
De acuerdo con el ministro, ese porcentaje es ínfimo en relación al de los países desarrollados y al de otros países emergentes, como China, cuyas medidas contra la crisis alcanzaron cerca del 13% de su PIB.
Mantega, en el pronunciamiento que hizo durante un seminario en Río de Janeiro, aseguró que Brasil, que fue uno de los últimos países en sentir los efectos de la crisis, ya está superando las dificultades y será uno de los primeros en dejar atrás las turbulencias económicas.