Brasil anunció que subirá de 10 a 14 millones de dólares su aportación al programa de Nuevos Acuerdos de Crédito (NAB, por su sigla en inglés) del Fondo Monetario Internacional (FMI) y que tendrá derecho de veto en el organismo junto con China, India y Rusia.
El Ministerio de Hacienda lo hizo público en un comunicado en el que calificó de “victoria política importante de carácter inédito” el hecho de que el llamado BRIC (grupo formado por Brasil, Rusia, India y China) “en conjunto tendrá capacidad efectiva de veto en la institución”.
“Solamente el BRIC, Estados Unidos, Japón y el conjunto de países de la Unión Europea tendrán poder de veto sobre las principales decisiones”, resaltó el comunicado.
El ministerio señaló que en la reunión de ayer en la sede del FMI en Washington, Brasil consiguió sus tres objetivos: que el NAB fuese temporal, que los aportes pudieran ser hechos por notas o bonos y que el BRIC tuviese una “influencia real” sobre el programa.
El NAB es un acuerdo de crédito entre el FMI y un grupo de países miembros e instituciones con el propósito de proveer recursos suplementarios que la institución necesite para contener o lidiar con situaciones que amenacen la estabilidad del sistema financiero. Tiene su origen en el pacto alcanzado en 1995 después de una crisis financiera en México.