El superávit primario del sector público de Brasil aumentó en julio, pero el incremento de la carga de la deuda total del país a su máximo nivel en el año puso de relieve el hecho de que el gobierno no puede aflojar su estricto control sobre el gasto, según mostraron el viernes las últimas cifras del Banco Central.
El sector público brasileño alcanzó en julio un superávit primario de 4,300 millones de reales (US$1,450 millones), por encima de los 3,800 millones de reales obtenidos en el mismo período del año pasado, dijo el Banco Central.
Con los datos de julio, el país incrementó su superávit primario -concepto que excluye los pagos de la deuda- a 44,300 millones de reales en los primeros siete meses del año, comparados con 32,900 millones de reales en el mismo período del 2002.
El superávit de julio también excedió el resultado de junio de este año, cuando las cuentas públicas mostraron un resultado positivo de 3,000 millones de reales. El superávit primario es la principal meta acordada por Brasil con el Fondo Monetario Internacional (FMI) bajo los términos de su programa crediticio por más de US$30.000 millones.
Para el año, Brasil debe lograr a una meta de superávit primario equivalente a 4.25% del Producto Interno Bruto (PIB). El superávit acumulado en los primeros siete meses del año fue equivalente a 5.05% del PIB, por encima del superávit de 4.48% en el mismo período del 2002, dijo el Banco Central.
Sin embargo, la deuda total del sector público brasileño creció en julio a 57% del PIB, desde 55% en junio, lo que principalmente se debió a un descenso del real, la moneda de Brasil, contra el dólar, según dijeron economistas.