El gobierno brasileño, acosado por las turbulencias en el mercado financiero, envió hoy un mensaje optimista sobre la economía y reiteró que la cuantiosa deuda pública "es perfectamente administrable".
El ministro de Hacienda, Pedro Malán, principal portavoz de la cruzada oficial por restituir la confianza, observó que la deuda externa pública representa un 10 por ciento del Producto Interno Bruto y sus pagos están programados en plazos desde dos a 30 años.
Malán participó en Sao Paulo en un seminario acerca de las perspectivas de Brasil, la décimo primera economía del mundo en tamaño y de cuya situación mantiene en vilo a los sectores financieros internacionales.
En tales condiciones hay una "profundo temor al riesgo" en los mercados, dijo, al hacer un balance de lo que según expertos es la mayor crisis del capitalismo mundial en 30 años.