El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo ayer en su último programa semanal de radio del año que, pese a la crisis financiera internacional, Brasil no sufrirá recesión ni desempleo como otros países y que, por el contrario, seguirá creciendo.
"Vamos a trabajar para que esa crisis no cause aquí en Brasil los efectos perversos que está provocando en Japón o en Estados Unidos, con millones de desempleados. Estoy convencido de que Brasil debe mirar la crisis como una oportunidad para que podamos hacer las cosas que aún no hicimos", aseguró el mandatario.
"El dinamismo del mercado interno brasileño es el que permitirá que la economía siga creciendo. Mientras algunos países están en recesión, Brasil puede crecer un poco menos de lo que tenía previsto, pero seguirá creciendo y generando empleos", agregó.
Lula aseguró que 2008 fue un buen año para Brasil debido a que el país creció con fuerza y, por lo menos hasta octubre, generó 2,2 millones de nuevos empleos formales.
El crecimiento económico brasileño hasta el tercer trimestre superaba el 6,0 %.