Brasil, dueño de la sexta mayor reserva mundial de uranio y con tecnología para enriquecer el mineral en el país, sondeó la posibilidad de venderle uranio enriquecido a países como China, Corea del Sur y Francia, según un documento oficial citado ayer por el diario O Estado de São Paulo.
El documento detalla los resultados de una gira de un grupo de funcionarios brasileños a varios países con plantas nucleares de generación eléctrica a los que les fue ofrecida la posibilidad de adquirir uranio enriquecido en Brasil, informa el diario paulista.
Pese a que el gobierno brasileño aún no ha decidido si aprobará o no la exportación de uranio enriquecido, el documento indica que existe una demanda garantizada para el material, que hay interés por el producto brasileño y que el negocio puede rendirle elevados ingresos de divisas al país, según O Estado de São Paulo.
El ministro brasileño de Minas y Energía, Edisao Lobao, informó en una entrevista a un diario la semana pasada que el país invertirá 3,000 millones de reales (unos 1,807 millones de dólares) en un proyecto para construir dos plantas que le permitirán completar en el país todo el proceso de enriquecimiento de uranio.
Brasil extrae el mineral de sus reservas en el país y lo envía a Canadá y a Francia para que sea convertido en gas, una parte vital en el proceso de enriquecimiento de uranio.
Posteriormente, importa ese gas y realiza la etapa final de la fabricación de las cápsulas de combustible para sus plantas nucleares de generación de energía en una fábrica de enriquecimiento de uranio que tiene en el país y para la que desarrolló reactores con tecnología propia.