La petrolera brasileña Petrobras anunció ayer que descubrió una nueva acumulación de petróleo de “buena calidad” en las exploraciones que realiza en aguas muy profundas en la cuenca marina de Santos, en el océano Atlántico, y a 232 kilómetros del litoral del estado de Sao Paulo (sudeste).
El nuevo hallazgo se produjo en el llamado presal, el horizonte de exploración descubierto por Petrobras en aguas muy profundas del océano Atlántico, por debajo de una capa de sal de cerca de dos kilómetros de espesor.
Según un comunicado divulgado por la empresa, la nueva reserva está ubicada próxima a los gigantescos yacimientos de Iara y Lula, los primeros que la petrolera brasileña comenzó a explotar comercialmente en el presal.
El nuevo hallazgo se produjo en un pozo perforado en el bloque BM-S-8, una concesión en la que Petrobras es operadora y tiene un 66% de participación y en la que cuenta como socios a la portuguesa Petrogal Brasil (14%), a la empresa Barra Energía do Brasil Petróleo y Gas (10%) y la constructora Queiroz Galvao (10%).
El crudo, de 31 grados en la escala API, lo que indica su elevada calidad, fue encontrado en un pozo de 5 mil 750 metros de profundidad, pero la petrolera anunció que seguirá perforándolo para determinar hasta dónde se extiende la reserva.
“La perforación en ese mismo pozo proseguirá para determinar el límite inferior de la reserva e identificar otras posibles zonas de interés”, según la nota de la petrolera.
El pozo, conocido como Carcará, es el tercero perforado en la concesión de Bem-te-vi.