La madrugada de este jueves fue suspendido el acceso en Brasil a la aplicación de mensajería móvil Whatsapp, después de que un juez dijo a las compañías telefónicas locales que bloquearan el popular servicio durante 48 horas por no haber cumplido una orden judicial en un caso penal.
Sin embargo, al mediodía otras autoridades legales del país levantaron la medida alegando que la población brasileña no tenía por qué pagar por los errores cometidos por la empresa prestadora del servicio.
Esto, tras las manifestaciones de desagrado por parte de los brasileños que molestos posteaban en las redes sociales su descontento, ya que muchos de ellos alegan depender de esta herramienta para trabajar.
Otro de los argumentos de los usuarios era que este servicio es gratuito y que al suspenderlo los estaban obligando a gastar dinero en los antiguos mensajes de texto.
Sinditelbrasil, la asociación que representa a los operadores de telecomunicaciones de Brasil, dijo que recibió la notificación durante la tarde del miércoles.
Jan Koum, presidente ejecutivo de Whatsapp, dijo en un comunicado publicado en Facebook: "estamos decepcionados con la decisión miope de cortar el acceso a Whatsapp, una herramienta de comunicación de la que tantos brasileños han llegado a depender, y tristes por ver a Brasil aislarse del resto del mundo".
Las compañías de telefonía brasileñas han intentado infructuosamente que el Gobierno limite el uso de los servicios de voz sobre protocolo de internet (Voip, por su sigla en inglés) que son ofrecidos a través de Whatsapp, que es controlada por Facebook.
Los operadores de telecomunicaciones sostienen que las llamadas gratuitas que ofrece Whatsapp socavan sus propios servicios de telefonía.
Sin embargo, la orden de cierre se debe a un proceso penal en el Tribunal de Justicia del Estado de São Paulo en São Bernardo do Campo, dijo la corte en un comunicado. SindiTelebrasil dijo que ella y sus miembros no son parte en la causa.
De acuerdo con la cadena Band News TV, el caso se refiere a un narcotraficante vinculado al PCC, o Primer Comando de la Capital, una de las bandas criminales más grandes y más peligrosas de São Paulo. El traficante supuestamente utilizó los servicios de Whatsapp en la comisión de delitos.
Orden
48 horas fue la primera orden de suspensión que ordenó la corte menor de São Paulo.
12 horas fue el tiempo que duró la orden y que los brasileños estuvieron sin Whatsapp.