La situación excepcional que atraviesa el sector del transporte aéreo por los atentados del 11 de septiembre hace posible un tipo de ayudas estatales en la Unión Europea (UE), aunque la Comisión Europea vigilará su impacto.
Bruselas quiere que esas ayudas no se empleen como "pretexto" para reparar "graves" dificultades que tengan las aerolíneas desde hace "meses o años" y no se deriven de los atentados, según un documento que examinará el miércoles la Comisión.
Los ataques terroristas han contribuido a incrementar los problemas de las aerolíneas, que podrán beneficiarse de la aplicación de cláusulas previstas en la normativa comunitaria en este tipo de situaciones, según una propuesta que analizará Bruselas el próximo miércoles.
Los servicios del Ejecutivo comunitario han preparado ese documento, en el que se analiza la repercusión de los ataques y las medidas que pueden contribuir a reducir los daños al sector del transporte aéreo, como el apoyo de los Estados miembros de la UE para el pago de seguros que cubren riesgos relacionados con actos de terrorismo o de guerra.
Bruselas reconoce que los problemas vinculados al aumento de las primas de los seguros durarán más de un mes, período durante el cual los ministros de Economía y Finanzas de los Quince anunciaron que los Estados miembros podrán contribuir pagando con dinero público los incrementos exigidos por las aseguradoras a las aerolíneas.
Pero la Comisión advertirá que vigilará que esas ayudas "se apliquen sin restricción y de manera uniforme a todas las compañías en un mismo Estado miembro", según la versión del documento que presentará el próximo miércoles la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario, Loyola de Palacio.
Bruselas plantea que en el caso de que los problemas con las aseguradoras duren más de treinta días los Estados miembros puedan decidir si mantienen un "apoyo complementario" a las aerolíneas o asumen totalmente el riesgo, pero advierte que las medidas no podrán estar en vigor después del 31 de diciembre.
Además, como adelantó De Palacio el pasado septiembre en una reunión con representantes de las compañías aéreas, se interpretará que el carácter excepcional de la modificación de sus planes de vuelo por los sucesos terroristas no les privará de sus derechos de despegue (slots), tal como sucedería de aplicárseles estrictamente el reglamento actualmente en vigor.
Pero Bruselas no apoya que se haga una excepción para el sector aéreo de la normativa comunitaria de competencia para favorecer una redistribución de capacidades y de vuelos entre las aerolíneas.