Los programas de ajustes de sucursales y de plantillas que prevé el Banco Santander Central Hispano (BSCH) le permitirán cada año a partir del actual ejercicio un ahorro de costes de 150.000 millones de pesetas (877 millones de dólares), informó hoy su directiva.
Así lo anunció en la primera junta de accionistas del BSCH, en Santander, su vicepresidente primero y consejero delegado, Angel Corcóstegui, quien aseguró que dicho ahorro supondrá elevar un 42 por ciento el objetivo inicial marcado con la fusión (de los bancos Santander y Central Hispano), que fue de 105.000 millones anuales (614 millones de dólares).
Corcóstegui explicó a los accionistas los objetivos del banco para los próximos años y los esfuerzos que realizará para llevar a cabo un estricto control de costes en todas las áreas de negocio, lo que permitirá mejorar sensiblemente los objetivos iniciales, que consistían en que el banco ahorrara 105.000 millones anuales a partir del 2001.
Ahora, gracias a los nuevos esfuerzos en reducciones de plantillas y ajustes de personal, la entidad calcula que logrará con un año de antelación, a partir de 2000, unos ahorros de costes de 150.000 millones de pesetas anuales con respecto a 1998.
El vicepresidente y consejero delegado indicó, además, que este año la plantilla del grupo se redujo en 11.000 personas -6.000 de ellos en Latinoamérica- y se cerraron 450 oficinas en España, lo que permitió que los costes globales del grupo bajaran del 62,1 al 57,7 por ciento del total de los ingresos.
Uno de los dos presidentes de la entidad, José María Amusátegui, también destacó la reducción de costes como uno de los ejes básicos de la gestión, además de la mayor actividad en banca de particulares, potenciar la red de alianzas en Europa y, sobre todo, entrar en el negocio de Internet, al que calificó como el "nuevo becerro de oro de nuestra sociedad" y como un "talismán para abrir las puertas del futuro".
El presidente Emilio Botín se dirigió también a los accionistas para hablarles de la nueva estrategia que el banco va a abordar en Intenet, a través de un proyecto que se conocerá en las próximas semanas y que convertirá al BSCH en un grupo "ganador", pues utilizará la base de clientes con que cuentan en todo el mundo, y que asciende a 24 millones de personas.
Para el proyecto de Internet, del que no se conocen detalles, el banco ha asegurado que contará con sus aliados en Europa, y anunció que espera cerrar este año con un millón de clientes que operen a través de la red en todo el mundo, frente a los 330.000 clientes de la actualidad.
Los objetivos del banco para este año consisten también en obtener un beneficio neto atribuible de 325.000 millones de pesetas (1.900 millones de dólares), un 25 por ciento más que en 1999, a lo que ayudará el comportamiento excepcional de sus filiales latinoamericanas.
Entre los puntos que hoy se sometían a la aprobación de los accionistas, se encontraban las cuentas de 1999 y la ampliación de capital 138.000 millones de pesetas (807 millones de dólares) que necesita el BSCH para lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) de acciones sobre su filial argentina el Banco Rio de la Plata.
Esa ampliación de capital será necesaria también para ejecutar la paga de fusión de los empleados del grupo y para dotar de fondos el plan de opciones sobre acciones para jóvenes directivos.