La industria sin chimenea, el turismo, sigue despegando, y con él suben como la espuma las oportunidades de empleo.
Cifras suministradas por la Asociación Panameña de Hoteles (APATEL) revelan que en los próximos tres años la industria hotelera generará unas 12 mil plazas de trabajo.
La Autoridad de Turismo (ATP) también ve con optimismo el crecimiento de los números, puesto que prevé que al finalizar el año hayan llegado a suelo patrio 2 millones de visitantes.
A pesar de las favorecedoras proyecciones, hay un factor en el que muchos conocedores han coincidido y que es una debilidad que hay que superar: la falta de actitud al momento de servir al cliente.
Esta situación impide, muchas veces, a pesar de tener el conocimiento, el entrar en este competitivo mundo.
El ministro de Turismo, Salomón Shamah, reconoció recientemente , que el turismo hay que verlo como algo positivo, y que existen retos en el tema de capacidad de servicios.
Admitió que la llegada de extranjeros nos traerá riquezas, “porque un turista come en un restaurante, toma ' tuors', noches de hotel, taxi, y son dólares frescos que vienen de otro país... no son dólares reciclados”.
Pero, ¿están los panameños dispuestos a aceptar el reto?
Importante ser hospitalario.
Aldo Vega, coordinador corporativo del Hotel Panamá, destacó que la mujer como el hombre panameño son luchadores y demuestran no tener límites a la hora de trabajar.
Precisó que a través de los años el trabajador nacional comprendió que debía capacitarse y la prueba más grande es que en los años setenta la gente estudiaba hasta tercer año; en los 80 y parte de los 90 hasta sexto y a partir de 1995 la gente entendió que había que estudiar una carrera técnica o una licenciatura, lo que demuestra su interés en crecer.
No obstante, explicó que para poder ser contratado en empleos del área de turismo además de tener el conocimiento y la habilidad hay que tener actitud.
“Aunque para algunos sectores esta es una carrera fácil, en realidad es difícil porque se puede tener el conocimiento y la habilidad, pero si no tiene la actitud necesaria de nada nos sirve. La base principal para este sector es que la persona tenga un componente de conocimiento, habilidad y actitud, que son los tres pilares de este sector”, confirmó.
Vega aseguró que por ser una empresa líder buscan personas con pensamiento positivo y que tengan como valores ser honestos, respetuosos y hospitalarios.
Aclaró que es primordial ser hospitalario, ya que es el arma con la que se aseguran de que van a estar en la competencia.
Indicó que actualmente afrontan la existencia de 77 hoteles, de los cuales 14 son cinco estrellas, y que están conscientes de que vienen 14 más con esas mismas características, por lo que señaló que “puede venir el que venga porque tenemos un importante componente como lo es el contar con recurso humano”.
Importante a la hora de contratar un colaborador.
Sobre qué observan a la hora de contratar a una persona en este sector tan sensitivo, Aldo Vega aseguró que no se fijan en el color, edad o apariencia física; sin embargo, sí se fijan en detalles y la actitud es uno de ellos.
Determinó que cuando se va a una entrevista se debe hacer el mejor esfuerzo, sin que se falte a la verdad.
Añadió que detectan, si la persona está mintiendo, y una de las formas es ver su fluidez.
Indicó que en ocasiones los entrevistados para una plaza de trabajan se cohíben, empero, afirmó que eso es fácil de descubrir con una serie de técnicas.
Otro aspecto que observan es cómo se va vestido.
Puntualizó que no se trata de si la ropa es cara, sino que pongan su mejor empeño. “Si te arreglas para ir a una discoteca, o para ir a la playa, por qué no lo haces para ir a un trabajo“, consideró.
El coordinador mencionó también un factor que muchas veces se pasa por alto, y ese es tener mucha puntualidad.
Declaró que es importante llegar quince minutos antes de la hora de la cita.
Señaló que no hay segundas oportunidades para crear una primera gran impresión y que en una entrevista laboral eso sí es importante.
Asunto cultural.
Para Roberto Jean Francois, director de educación continua de The Panamá International Hotel School, la buena actitud es fundamental, para quienes se dedican a la atención de los turistas.
Jean Francois fue enfático al señalar que el panameño no se levanta todos los días con las ganas de ser grosero ni malcriado.
Indicó que es ilógico el estar entre dos países que se dicen que son buenos, hospitalarios y nosotros no serlo.
Agregó que lo que se puede calificar en muchas ocasiones como falta de actitud es la suma de muchos factores de orden social, político, y también por nuestra condición de país -puerto.
Manifestó que el tema del servicio al cliente se debe ir profundizando en las presentes y en las futuras generaciones.
El educador también consideró que la capacitación es necesaria. “Esto no es solo una cuestión de buenos modales, o sonreír. Es saber cómo identifico tus necesidades, cómo con el conocimiento que tengo las satisfago, anticipándolas, para que tú sientas que te estoy dando un servicio personalizado, y como repito esa acción, esta es una cuestión en la que debemos educarnos”, subrayó.
Recalcó que uno de los anhelos de quienes se dedican al crecimiento del sector turismo, es el convertir a Panamá en un país que sea atractivo por el servicio.
Mencionó que el ideal es que las personas digan: "Yo quiero ir a ese país porque me atienden como rey o reina", puesto que agrega valor, y el deseo de volver.
Aceptó que esa intención se puede lograr si comprendemos cómo se hace el servicio y los beneficios directos que se reciben.
“La gente compra por lo que cuesta; pero lo consume por lo que vale, y ese valor es el servicio”.
América Latina también sufre de ese mal.
Entidades que se dedican a la promoción de diferentes tipos de turismo, ven con preocupación este tema. Sobre todo porque atañe a toda Latinoamérica.
José Luis Saavedra, de la Confederación de Entidades Organizadoras de Congresos de América Latina (COCAL) quien estuvo de visita recientemente en nuestro país, reveló que lo que se quiere es que la región se profesionalice, a través de certificaciones y promociones.
Coincidió con los planteamientos que señalan que se necesita capacitación en toda el área de servicio, desde el chofer que maneja un taxi, hasta los meseros y los prestadores de servicio.
Saavedra dijo que Panamá tiene muchas bondades, como contar con destinos turísticos de placer hermosos, situación económica estable, moneda internacional, tráfico marítimo y aéreo ideal.
Precisó que si se logra mejorar la parte de la actitud, la capacitación y promoción, no tendría nada que envidiarle a otros sectores del continente, que son potencias a la hora de ofrecer servicios de tipo turístico.
“Las autoridades y todo el pueblo de Panamá tienen que identificar que el turista viene a contribuir a mejorar la calidad de vida”, concluyó.