Pese a la buena producción de carne porcina y vacuna, el año pasado los consumidores panameños tuvieron que pagar más para adquirir estas carnes.
Esto queda en evidencia cuando el grupo de las carnes, res, pollo, salchicha y jamón, que contabiliza la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (ACODECO) pasó de $66.40 en julio 2011 a $72.85 en diciembre.
Por ejemplo, la libra de babilla, que en julio tenía un precio de $2.26, en octubre costaba $2.35, y la libra de carne molida pasó de $1.79 en julio, a $2.08 en diciembre.
Los productores aseguran que es lamentable la situación, puesto que deben enfrentar altos costos de producción y es el intermediario quien se queda con las ganancias.
José Pablo Solís, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), explicó que en la cadena de comercialización son los que menos ganan, puesto que ni el precio de la carne y leche pueden ellos definir.
Indicó que de los aumentos que se les hace a los consumidores, los productores no reciben nada, “eso se lo llevan los intermediarios”.
Mientras, deben enfrentar altos costos de producción, abonados por el incremento del petróleo y la energía.
A noviembre del 2011, comparado con igual periodo del 2010, se registró un incremento de 29 mil 528 cabezas de ganado vacuno. Para este año, la tendencia según el ganadero es incrementar la producción un 3%.
Yakarta Ríos, presidenta de la Asociación de Consumo Ético, manifestó que es una situación preocupante los niveles especulativos que existen.
A juicio de Ríos, hay una distorsión de precios, en cuanto a los productos cárnicos, puesto que los ganaderos venden a un precio y el intermediario lo cuadruplica para el consumidor.
Analizando los buenos números que registró el sacrificio de ganado vacuno y porcino, se concluye que no importan los niveles de producción, la especulación se mantendrá, indicó.