Un derrame de crudo desde el buque tanque "José Fuchs", que sufrió averías en su casco el 25 de mayo, llegó ya a costas de la región austral chilena, contaminando la fauna marina, aves e instalaciones de criaderos de salmones, informaron este sábado la Armada y empresas pesqueras.
El navío, de bandera panameña y tripulación argentina, perdió unas 350 toneladas de petróleo por fisuras abiertas por un choque con fondos rocosos del canal Moraleda en el área del seno Aysen, unos 1.330 km al sur de Santiago.
Siete patrulleras de la Armada llegaron a distintos puntos de la zona afectada, para que sus tripulaciones participen en el control de la "marea negra" mediante dispositivos de esponjas, disolventes y barreras flotantes de contención de la mancha, informó la jefatura naval en Puerto Montt (1000 km al sur de la capital).
Inicialmente, la Armada estimó en 100 toneladas el volumen del derrame, pero las inspecciones al "José Fuchs" y posteriores observaciones por mar y aire elevaron el cálculo a las 350 toneladas.
El buque, que permanece fondeado para reparaciones en caleta Ballena, transportaba desde Argentina 57,8 millones de litros del hidrocarburo, destinados a la refinería de puerto chileno de Talcahuano.
La firma Fjord Seafood, que posee criaderos de salmones en el área del desastre ecológico, informó hoy en Puerto Montt que trazas del petróleo mancharon sus jaulas y que su administración estudia apelar a la justicia para perseguir a los responsables del buque tanque.
Embarcaciones pesqueras que operan frente a Aysen, reportaron por radio la aparicion de aves y peces muertos en el litoral de la zona de Puerto Aguirre, uno de los más contaminados.
Efectivos navales incluyeron en sus operaciones la limpieza de pájaros marinos empapados por el crudo en el lugar, precisó la Armada.
Ultramar, la agencia naviera local de los armadores del buque cisterna, informó el 31 de mayo en Valparaíso (noroeste de Santiago) que enviaría equipos especializados para sellar las averías y colaborar en la recolección del combustible derramado, "hasta que la zona quede totalmente limpia", según indicó en un comunicado.
Tras sufrir el percance en Moraleda y no obstante perder parte de su carga, el "José Fuchs" mantuvo su marcha durante cinco horas, recorriendo unas 50 millas antes que el capitán informara a la autoridad chilena, la que le ordenó detenerse en Puerto Ballena para verificar la gravedad del incidente, informó esta semana la Dirección del Territorio Marítimo y Marina Mercante.
La traza del crudo derramado tenía el miércoles un largo de alrededor de 120 kilómetros sobre la superficie del mar, cuando derivaba hacia la costa de la región, una de las más ricas en recursos marinos del país.