El Gobierno argentino confía en llegar antes de fin de año a una solución sobre su deuda con el Club de París sin la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI), anunció ayer el ministro de Economía, Amado Boudou.
“Esperamos para antes de fin de año una solución de la deuda con el Club de París, que no será una solución que involucre un pago por una sola vez”, afirmó el ministro en un encuentro con corresponsales extranjeros.
La deuda de Argentina con el Club de París, organismo crediticio formado por 19 países desarrollados, suma unos 6.900 millones de dólares, que podrían elevarse hasta 8.000 millones por los intereses de mora, según fuentes financieras privadas.
“El acercamiento (al FMI) es constitucional y conceptual, pero no financiero. Argentina no va a aceptar condiciones porque a quien nada pide ninguna condición se le puede imponer”, insistió.
"No se están explorando posibilidades de líneas de crédito con el FMI. Argentina no lo necesita”, dijo.