Economía

Buscan evitar suspensión de programas de rescate

La puesta en práctica de los compromisos de Pittsburgh congrega al G-20 en busca de nuevos consensos para sostener la permanencia de los programas de rescate.


Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20 se reúnen desde hoy y hasta mañana en Saint Andrews (Escocia) con la misión de profundizar en las medidas acordadas en la pasada cumbre de Pittsburgh (EEUU) para afianzar la recuperación económica.

Los participantes en esta cita del G20 (formado por las economías más ricas y las emergentes) deben reunir el consenso necesario para mantener el compromiso adquirido en la cumbre estadounidense de que ningún país retirará los estímulos fiscales antes de que se haya consolidado la recuperación.

Este objetivo se topa sin embargo con el escollo de que, en algunos países, incluidos Alemania o el propio Reino Unido, empiezan a surgir voces que piden con urgencia medidas para reducir el enorme déficit acumulado con los planes de rescate y de ayuda a la economía y las instituciones financieras.

 

El tumultuoso tiempo escocés será seguramente un apropiado telón de fondo para una reunión en la que también se prevén fricciones en otro tema fundamental, la financiación de la lucha contra el cambio climático.

En vísperas de la cumbre de Copenhague, en la que debe concretarse un nuevo tratado que sustituya al Protocolo de Kyoto, que expira en el 2012, los países ricos y más contaminantes deben ponerse de acuerdo sobre cómo ayudar a los más pobres a implementar medidas de reducción de emisiones de gases nocivos que no perjudiquen a su desarrollo económico.

De la cumbre no se espera que salgan nuevas medidas, sino que más bien se trata de ahondar en lo pactado en el encuentro de jefes de Estado y de Gobierno del pasado septiembre en Pittsburgh y de avanzar en la cimentación de la nueva arquitectura financiera global.

 

En la cumbre estadounidense se acordó que no había que precipitarse a la hora de retirar los incentivos fiscales y las inyecciones de capital que han venido sustentado a muchas economías nacionales desde el estallido de la crisis financiera mundial en septiembre del 2008.

También se adquirió el compromiso de dar transparencia a los mercados de derivados, hacer aumentar las reservas de capital a los bancos para que sean ellos y no el contribuyente los que asuman los costes de otra crisis, y limitar las exorbitantes primas que cobran los banqueros, difiriéndolas en el tiempo y ligándolas al rendimiento.


fecha edicion
old id
487985
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América