Agobiados por una crisis que se prolonga por cuatro años, los caficultores analizan nuevas estrategias para bajar sus costos, mejorar la calidad y comercializar el aromático que se produce en Guatemala. El presidente de la Asociación Nacional del Café (Anacafé), Fernando Montenegro, inauguró el lunes el XIV Congreso Nacional de la Caficultura en el que exhortó a sus colegas a ser creativos para afrontar las oportunidades y retos"".
La crisis surgió en 1999 cuando los precios del café se desmoronaron a menos de 40 dólares por saco de 60 kilogramos en el mercado internacional debido a la saturación del mercado provocada por la producción de Vietnam y Brasil. En el Congreso participan centenares de productores y tostadores guatemaltecos que según Montenegro somos el motor de la economía nacional"".
La situación interna nos ha impedido competir internacionalmente porque nos encontramos con una actitud indiferente y hostil por parte del gobierno"", subrayó. Resolver el problema del desempleo es algo que esperamos sea una prioridad para el gobierno"", expresó Montenegro.
Se espera que las exportaciones del año cafetalero, que termina el 30 de septiembre, sean de 5.1 millones de sacos, sin embargo, en buena medida son inventarios que quedaron almacenados de la cosecha anterior, cuyos propietarios esperaron una mejoría en el precio para venderlos. La cosecha levantada en el año es de 4.3 millones de sacos.
En el último año los precios del café tuvieron una leve recuperación. Pasaron de 40 a 60 dólares, según Montenegro, pero salir de la crisis que les afecta desde 1999 requiere de creatividad, profesionalismo y cooperación mutua"". Desde el año pasado, Anacafé, junto a las organizaciones cafetaleras de otros países latinoamericanos como El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, México, Perú y República Dominicana, ha impulsado medidas alternas de comercialización para obtener mejores precios.
El grupo está integrado por delegados de Consumers Union (Estados Unidos) la Union des Consommateurs de Québec (Canadá), la Tribuna Ecuatoriana de Consumidores, el Centro para la Defensa del Consumidor de El Salvador, el Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor, Fundación del Consumidor de Panamá y la oficina para América Latina y el Caribe de Consumers International. A nivel global, CI ha buscado presentar sus demandas a todas las cabezas de las representaciones que se harán presentes en la ciudad mexicana.