La deuda pública de Panamá sigue en ascenso y el Gobierno busca fórmulas para hacerle frente, pero reconoce que hasta que no se elimine el enorme déficit del Gobierno Central, será imposible un amortiguamiento significativo.
Al primer semestre de este año la deuda ascendió a $10,802.1 millones, con un incremento de $81.5 millones en junio.
“El aumento de la deuda en junio se debió a los desembolsos recibidos por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), especialmente para el proyecto de interconexión eléctrica y para diversos proyectos de inversión social”, de acuerdo con la Dirección de Crédito Público del Ministerio de Economía y Finanzas.
Para el ministro de Economía y Finanzas Alberto Vallarino “mientras se mantenga el déficit en el Gobierno Central habrá que recurrir al endeudamiento”.
Dijo que el superávit que puede haber en los programas de entidades como la Caja de Seguro Social, no se pueden tocar, porque van a reservas.
“La única manera que tiene el país de hacerle frente al endeudamiento es teniendo una situación de balance o superávit en el desempeño del Gobierno Central” enfatizó.
Señaló que se están haciendo estudios de opciones para hacer ahorros en los pagos de costos de la deuda y también para no tener años con vencimientos muy fuertes.
Por ejemplo. explicó que se estudia la reestructuración de los apoyos que recibimos de entidades financieras internacionales.
Aseguró que ya se conversó con el BID para reducir la gran cantidad de programas que se tienen con esa entidad, a unos cuatro o cinco programas, ya que la filosofía del Gobierno es que los programas sociales sean pagados con ingresos corrientes y no con empréstitos.
Mientras, el economista y consultor Aristides Hernández indicó que este año la deuda pública seguirá en aumento porque se elevó el nivel de endeudamiento al 3% del PIB y además existen muchos programas a los que el Gobierno debe responder.
Dijo que con esto el país debe olvidarse de conseguir el grado de inversión.