El secretario del Tesoro de Estados Unidos, John Snow, dió a entender ayer que el presidente George W. Bush, podría aceptar una reducción de impuestos de entre 400,000 y 550,000 millones de dólares en el marco de su plan de reactivación económica que se debate en el Congreso.
"El presidente (Bush) dijo que 550,000 millones de dólares era el mínimo que quería, pero que con (una suma) comprendida entre los 400 y 550,000 millones, se puede hacer mucho para crear empleos" en Estados Unidos, declaró Snow a la cadena de televisión Fox.
"No estaremos satisfechos hasta que tengamos el mayor monto (de reducciones impositivas) que crearía empleos", agregó. El presidente Bush propuso en enero un plan de relanzamiento de la economía que preveía un recorte impositivo por 726,000 millones de dólares en un plazo de diez años.
Pero ante las reticencias del Congreso, Bush indicó que aceptaría una reducción no menor a los 550,000 millones de dólares. "Necesitamos por lo menos 550,000 millones de dólares en reducciones impositivas para la próxima década", subrayó Bush durante su discurso semanal transmitido por radio.
La Cámara de Representantes aprobó un plan de reducción de impuestos por 550,000 millones, pero el Senado recortó esa reducción a 350,000 millones. Ambas cámaras deben ahora llegar a un acuerdo sobre la cifra final.