En una breve declaración en la Casa Blanca, Bush resaltó el buen estado de la economía del país, en particular la disminución del desempleo, que según los datos hechos públicos por el Departamento de Trabajo cayó al 4.7%.
Según el presidente, este dato "es prueba de un resurgir económico que es sólido, amplio y beneficioso a todos los estadounidenses".
Este resurgir, dijo Bush, se debe a los recortes fiscales aprobados por su administración que, a su juicio, el Congreso debería hacer permanentes.
El Congreso "también debe recortar el gasto para que podamos mantenernos en el camino de cumplir el objetivo de recortar el déficit a la mitad para el 2009", declaró.
Si es necesario, obligaré a que se acometan recortes en el gasto mediante un veto", sostuvo el presidente. Aunque Bush ha amenazado en varias ocasiones con imponer un veto a ciertos proyectos de ley, nunca ha ejercido ese derecho en sus cinco años de mandato.
Se calcula que en este ejercicio el déficit presupuestario estadounidense alcanzará los 423, 000 millones de dólares. El Comité de Asignaciones del Senado adjudicó esta semana cerca de 107, 000 millones de dólares a un proyecto de ley de fondos para la guerra en Irak y Afganistán.
El presidente de la comisión, el representante Jerry Lewis, de California, dijo que de aceptar la propuesta del gobierno se disminuiría la capacidad del Congreso de responder a desastres nacionales.
Republicanos moderados exigen que se destinen más gastos a programas de salud y educación. Los conservadores quieren reducciones más grandes para controlar el masivo déficit fiscal.