En medio de un enfriamiento económico, el presidente George Bush propone para un segundo mandato una reforma impositiva y nuevas iniciativas que alientan una sociedad de la propiedad", con la esperanza de robustecer sus credenciales del manejo de la economía.
Su plataforma incluye propuestas para ayudar a la población a comprar casas, comenzar negocios, mejorar sus habilidades laborales y crear cuentas de jubilaciones libres de impuestos y para el cuidado de la salud, además de una reforma tributaria.
Pero, sus opciones están fuertemente limitadas por un déficit presupuestario federal récord, alentado por dos recortes impositivos importantes, una expansión del seguro médico estatal para ancianos y minusválidos, y los costos de la guerra en Irak.
Y los consejeros de Bush continúan divididos sobre la dimensión de las reformas impositivas que debe impulsar.
"Quiero que la gente sea propietaria de algo en EU", expresó Bush la semana pasada.
"Les pido que voten por mí, ya que hay muchas cosas en juego. Aún tenemos mucho por hacer para que este país avance", afirma durante los mitines electorales que casi cada día lo llevan desde el comienzo del verano a todos los rincones de Estados Unidos.
Pese a sus recientes declaracioanes los sondeos le otorgan prácticamente las mismas intenciones de voto que a su adversaro demócrata, John Kerry y su cota de popularidad no supera el 50%.
Bush impulsa reformas para mejorar su imagen
La campaña de Bush está buscando formas de demostrar su fortaleza económica y nuevas ideas.