El presidente George W. Bush instó ayer al Congreso a que apruebe una nueva reducción tributaria de 60,000 millones de dólares, y contribuya a darle un impulso a la debilitada economía después de los atentados terroristas del 11 de septiembre.
Bush dijo que el monto del recorte tendrá la misma magnitud de los fondos que el Congreso ya aprobó para lidiar con la crisis por los ataques. "Para poder darle un estímulo a la economía, el Congreso no necesita seguir gastando más dinero.Lo que necesita es reducir impuestos", dijo Bush.
Específicamente, Bush pidió al Congreso que acelere la implementación de reducciones marginales a los impuestos --ya incluidas en el paquete fiscal a 10 años, por 1,35 billones de dólares, aprobado la primavera pasada-- que están programadas para entrar en vigor al comienzo del año entrante.
Bush también recomendó nuevas exoneraciones fiscales para los trabajadores que ganan salarios bajos y moderados, y cuya carga tributaria primaria ahora son los impuestos de Seguridad Social.
Esta ha sido una de las demandas clave de los demócratas. Para las empresas, el presidente pidió a los legisladores la rápida aprobación de cancelaciones de pagos de impuestos en compras de equipo empresarial. También pidió que se elimine el impuesto mínimo alternativo a las corporaciones.
"Para asegurarse que la economía obtiene el impulso que requiere, el Congreso debe unirse con rapidez y aceptar las ideas que acabo de presentar", dijo Bush a la prensa.
El pasado jueves Bush propuso extender el seguro de desempleo y la concesión de 3,000 millones de dólares para desempleados, adicionalmente a los 55,000 millones de dólares en gasto de emergencia que el Congreso aprobó para reconstrucción y ayuda a las aerolíneas.
Con el secretario del Tesoro, Paul O"Neill, presente como el hombre clave del gobierno, los principales legisladores de ambos partidos se reúnen regularmente para empezar a formar una legislación que dé nuevo vigor a la economía.
El consenso entre ellos parece ser un plan que costaría hasta 75, 000 millones de dólares, cifra que Bush ya había mencionado al comenzar esta semana. El jueves, el presidente de la Comisión Financiera del Senado, el demócrata Max Baucus, el principal republicano del panel, Carles Grassley, señalaron que esperan que el paquete estará listo en dos o tres semanas.