"Este acuerdo ayudaría a las nuevas democracias de nuestro continente a producir mejores trabajos y mejores normas laborales para sus trabajadores", señaló Bush en su mensaje semanal por radio. Además, crearía condiciones "más igualadas" para los bienes y servicios estadounidenses respecto a los centroamericanos y dominicanos, en su opinión.
La mayoría de las exportaciones de esos países entran a Estados Unidos sin pagar aranceles, mientras que los productos estadounidenses son gravados al acceder a esos mercados, una disparidad que el Tratado de Libre Comercio (TLC) corregiría.
Los presidentes de Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Guatemala y de la República Dominicana hicieron esta semana una gira por los Estados Unidos para promover el pacto y se entrevistaron el jueves con Bush. El mandatario dijo que "el Congreso tiene que aprobar esta ley importante".
Hace una semana, el Consejo Nacional de Organizaciones Textiles (NTCO, por sus siglas en inglés), la principal asociación empresarial de este sector, dio su apoyo al acuerdo con América Central y la República Dominicana tras lograr algunas concesiones del Gobierno.