En su programa radial semanal el presidente estadounidense George W. Bush presionó ayer al Congreso para que apruebe su plan económico propuesto a principios de año. "Desde que envié mi plan al Congreso en enero, la necesidad de actuar se hizo aún más evidente. La tasa de desocupación alcanzó el mes pasado 6% y numerosos empresarios continúan postergando las inversiones que permitirían la creación de nuevos empleos", afirmó.
Ese plan "conduciría a la creación de un millón de puestos de trabajo hacia fines del año próximo y permitiría reducciones de impuestos inmediatos para los hogares y las empresas estadounidenses", agregó el mandatario, que pasa el fin de semana en Santa Fe (Nuevo México, suroeste) en la propiedad de amigos, antes de pronunciar discursos lunes y martes también sobre la economía.
Bush planea presentarse a la reelección presidencial en noviembre de 2004. El Congreso trata de llegar a un acuerdo sobre un plan de reactivación económica en base a la propuesta del presidente, criticada por la oposición demócrata que la considera una rebaja de impuestos principalmente para los ricos.