La firma británica de telecomunicaciones Cable & Wireless reveló ayer un plan para salir de su negocio estadounidense, que opera a pérdida, en términos mucho mejores de lo previsto, lo que impulsó sus acciones y generó elogios para su gerencia.
Cable & Wireless dijo que buscará la protección frente a sus acreedores contemplada en el Capítulo 11 de la ley estadounidense de bancarrota, para sus negocios de hospedaje de sitios de Internet y soluciones de IP.
Cable & Wireless también dijo que venderá la mayor parte de estos negocios a Gores Technology Group por 125 millones de dólares, una suma que es apenas una fracción de los miles de millones de dólares que la británica había gastado en la compra y las inversiones en esas unidades.
Cable & Wireless estimó que su costo de salida de Estados Unidos no excedería los 300 millones de libras esterlinas (518 millones de dólares), una cifra bastante inferior al número estimado por los analistas, de hasta 800 millones de libras.
"El mercado está satisfecho con el anuncio. El costo de salida es considerablemente inferior del que habíamos pronosticado", dijo Tim Rees, de Insight Investment, que tiene un 1.3% de Cable & Wireless.
En la Bolsa de Londres, a las 1537 GMT, las acciones de Cable & Wireless subían 4.64%, a 135 peniques. Los analistas elogiaron a la nueva dirección de la empresa, liderada por el presidente Richard Lapthorne y el presidente ejecutivo Francesco Caio, por los cambios para lograr la recuperación de la compañía.
Cable & Wireless tiene 131 años y se destacó en el pasado como proveedor de comunicaciones del imperio británico.
El banquero explicó que en este momento, por la baja en las tasas de interés y después de venir de varios años de ciclos bajos de construcción, el tema de los nuevos impuestos de inmuebles que entrarán en vigencia en el 2005, han apresurado esos proyectos.
"La gran cantidad de proyectos han acelerado porque quieren mantener las ventajas de no pagar estos impuestos, lo que lógicamente disminuirá para el 2005 en adelante", indicó Alemán.
En tanto los depósitos del sistema bancario aumentaron en 4.2% con respecto al año anterior; es decir, que a septiembre de 2003 los depósitos se contabilizaban en 19,027 millones de dólares, cuando para el 2002 las cifras los colocaba en sólo 18,253 millones.
Interesante es añadir que este incremento es debido a un fuerte aumento en depósitos internacionales, especialmente de los depósitos particulares que crecieron en 22.3%.
Este incremento en los depósitos bancarios se registra a pesar de la disminución de las tasas de intereses en este último año, producto mayormente por las reducciones realizadas por la Reserva Federal de los Estados Unidos (EU).
Los depósitos internos redujeron en 0.95%, producto de la reducción de los depósitos entre bancos y oficiales. No obstante, los depósitos privados internos han subido en 2.6%.