Cabras costarricenses se exportan a Panamá, y en menor grado a El Salvador, con lo cual se concreta el esfuerzo de este sector para abrir mercados internacionales.
De esa manera se pasa a una nueva etapa en los planes por difundir esta especie menor dentro de los productores costarricenses, pues primero se pensó en dotar de una fuente propia de alimentación a las familias.
Aunque la intención no fue de ninguna manera convertir a la caprinocultura en un sector de exportación, el jerarca del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Alberto Dent, resaltó el empuje de los productores.
También reconoció los esfuerzos por industrializar la leche de cabra y en particular la fabricación de quesos de alta calidad, los cuales se venden en hoteles de lujo dentro del país, en algunos supermercados y hasta en empresas de atención de cruceros.
La Asociación Costarricense de Criadores de Cabras agradeció ayer al ministro Dent, precisamente, el apoyo brindado por el MAG a este programa. El Ministerio incluso mantiene un programa nacional de especies menores.
La exportación de animales en pie a Panamá se logró mediante el contacto entre los dos ministerios encargados del sector agrícola, explicó Alejandra Jiménez, presidenta de la asociación.
Detalló que todo comenzó con un programa del gobierno del país vecino cuyo objetivo es dotar de leche y quesos muy nutritivos a los niños de escuelas de zonas rurales.
Posteriormente productores privados también se interesaron en importar los animales desde Costa Rica.
Hasta el momento se han enviado a Panamá 200 animales y ya está en firme otro pedido por otros 160 caprinos, de los cuales se entregarán los primeros 40 en los próximos días, según la Asociación.
La cría de cabras se impulsó en Costa Rica por ser un animal de fácil manejo, que no requiere de grandes extensiones de terreno y cuya alimentación es relativamente fácil.
Además, las cabras pueden estar ala cuidado de mujeres y niños en los hogares campesinos.
Inicialmente se pensó que los productores desarrollarían la actividad con fines de autoconsumo, pero paulatinamente creció hasta llegar primero a la venta de leche fresca.
Se calcula que los productores afiliados a la Asociación venden actualmente unos 300 litros de leche semanales. Se hace llegar a las casas a un precio de aproximadamente 𧩠 el litro.
Posteriormente el grupo pasó a la etapa de la industrialización, con la fabricación de diferentes tipos de quesos.
El de mayor venta actualmente es el tipo denominado cabrotín, que se vende a 𧨕 los 100 gramos.
La población de cabras comenzó a crecer en el país ante los buenos resultados. En este momento se calcula que existen unos 30.000 animales distribuidos en todo el territorio nacional.
Esto llevó a que se hiciera, hace unos dos años, la primera exportación de animales en pie a El Salvador.
Luego se concretaron las ventas a Panamá y ahora, de nuevo, hay interés de los salvadoreños en importar animales desde Costa Rica.
¡lvaro Castro, gerente del programa de especies menores del MAG, y Jiménez, dijeron que la exportación de estos animales coloca a los productores en la necesidad de un mejoramiento continuo.
Las cabras que se envían al exterior tienen un registro oficial de raza y calidad, que manejan en conjunto el MAG y la Asociación.
Por esto, los productores que tengan como objetivo las exportaciones deben mejorar sus hatos. Además, los precios de las exportaciones varían según calidad.