El año pasado el sector de alimentos y bebidas tuvo una variación al alza de 10,4%.
Entre ellos, los precios de productos como la cebolla, la papa y el ají, entre otros, experimentaron un incremento de 30%, afectando el costo de la canasta básica de alimentos.
Pasada la euforia de las fiestas de fin de año, estos productos vuelven a la normalidad, pues baja la demanda.
Virgilio Saldaña, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, confirmó que el precio de estos productos ha caído.
Al referirse a la cebolla, Saldaña indicó que el año pasado se importaron alrededor de 50 mil quintales, sobre todo a finales del año para abarcar la fuerte demanda.
De esta importación, dijo, todavía un 55% se encuentra en el mercado, compitiendo con el producto nacional.
La cebolla importada fue traída de Holanda y Costa Rica.
Debido a esto, indicó que los comerciantes han disminuido las compras del tubérculo a los productores, por lo que el producto podría perderse ocasionando grandes pérdidas monetarias, de las que evitó referirse.
En Panamá el consumo mensual de cebolla es de unos 32 mil quintales.
Al hacer referencia a la papa, productores de este rubro sostuvieron que esta se ha mantenido en un promedio de 44 centésimos la libra.
Sin embargo, aseguraron que el precio se debe estabilizar en las próximas semanas.
Durante el año que recién finalizó, los productores ubicados en las tierras altas de la provincia de Chiriquí sembraron alrededor de mil hectáreas de cebolla y papa, según estadísticas oficiales.
Para las asociaciones de consumidores consultadas la preocupación surge una vez más, toda que vez que aunque los productores vendan barato, sostienen que en la cadena de comercialización se corre el riesgo de que los productos los encarezcan.