Pese a la crisis económica, el negocio de la comida rápida en Costa Rica mantiene números positivos, lo que ha permitido que solo en lo que va del año varias franquicias hayan invertido 6,5 millones de dólares en la apertura de nuevos locales, informa ayer la prensa local.
En total, la firma Quick Service Restaurant (QSR), representante de las marcas KFC, Quiznos y Teriyaki, destinó 3,5 millones de dólares en tres locales en un exclusivo centro comercial al oeste de San José.