El Indice de Precios al Productor, que mide la inflación antes de llegar al consumidor, bajó 1.4% el mes pasado después de un aumento de 0,3% en enero, informó el Departamento de Trabajo.
La caída de los precios mayoristas superó largamente las previsiones de Wall Street. Sin embargo, aparte de la energía y los alimentos, la inflación básica mayorista aumentó 0.3%, superior al 0.1% previsto por los analistas. La baja de los precios mayoristas fue la mayor para un solo mes desde abril del 2003. La inflación a nivel del consumidor también bajó en febrero. La semana pasada, el gobierno informó que los precios al consumidor aumentaron 0.1% en febrero, comparado con 0.7% en enero.
La inflación moderada sin duda será tema de discusión la semana próxima cuando se reúna la Reserva Federal para decidir las tasas de interés. Se prevé un aumento en un cuarto de punto, pero muchos analistas creen que la disminución de las presiones inflacionarias hará que la Fed aumente la tasa de referencia una vez más antes de dar un paso al costado después de una campaña de dos años para ajustar el crédito con el fin de asegurar que la inflación sigue controlada.
Un factor importante en el buen desempeño de la inflación mayorista en febrero fue la caída del 4.7% de los combustibles. La gasolina bajó 11%, el gas natural 4.1% y el gas de petróleo licuado, usado para la calefacción del hogar, 14.3%. Los alimentos bajaron 2.7%, impulsados por las verduras (27.1%), fruta, huevos, pollos procesados, cerdo y carne vacuna.
Los alimentos bajaron 2.7%, impulsados por las verduras (27.1%), fruta, huevos, pollos procesados, cerdo y carne vacuna.
Los precios al productor de Estados Unidos cayeron un sorpresivo 1.4% en febrero, en la mayor baja en casi tres años, al desplomarse los costos de los alimentos y la energía, mostró el martes un informe del gobierno.