Isuzu Motor anunció que su beneficio neto entre abril y septiembre (primera mitad del año fiscal de Japón), cayó un 33,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior hasta los 37.010 millones de yenes (290 millones de dólares).
La fabricante de camiones afirmó que su beneficio se resintió por la débil demanda de sus camiones en Japón y América del Norte.
Este resultado negativo se produjo a pesar de que las ventas aumentaron un 6%.