La titularidad de hogares en Estados Unidos cayó por cuarto trimestre consecutivo, el descenso más prolongado desde 1981 por lo menos, indicio de que más estadounidenses perderán su mejor oportunidad de acumular un patrimonio.
La proporción de familias e individuos que poseen sus hogares bajó a 68,1% en el plazo julio-septiembre, desde 68,3% en los tres meses previos, según un informe emitido por la Oficina del Censo en Washington, cuyos registros comparables se remontan a 1981. La tasa viene declinando desde su apogeo en el 2004, que culminó un decenio de aumentos estimulados por pautas crediticias liberales y el crecimiento de las compras de hogares por inmigrantes y parejas jóvenes.
"En este país la posesión de un hogar ha sido una fuente principal de creación de riqueza para las personas de ingresos bajos y moderados'', dijo Nicolas Retsinas, director del centro de estudios sobre vivienda de la Universidad de Harvard, en Cambridge, estado de Massachusetts. "A falta de patrimonio residencial, es inevitable que las familias gasten menos''.
Los dueños de viviendas acumulan un patrimonio más rápidamente que los inquilinos. El patrimonio neto mediano de los titulares era de $184.400 en el 2004, frente a solo $4.000 el de los inquilinos, según estadísticas del banco central.
La tasa de titularidad llegó a un récord de 69,3% de los hogares en el 2004, frente a 64% diez años antes. Con el aumento pronunciado del precio de las viviendas, el patrimonio neto de los hogares casi se duplicó, a $51,8 billones, a fines del 2005, desde $27,6 billones en 1995, según datos del banco central.