Las peticiones semanales de subsidio por desempleo se redujeron la semana pasada en 58.000, un dato mejor del esperado por los analistas, pero no lo suficientemente bueno para alejar los temores sobre la debilidad del mercado laboral.
Los empresarios estadounidenses han recortado puestos de trabajo durante seis meses consecutivos, lo que ha provocado la pérdida de 438.000 puestos de trabajo en lo que va de año. La economía estadounidense necesita generar 100.000 nuevos puestos de trabajo cada mes.