Las reservas de petróleo de Estados Unidos bajaron en 7.43 millones de barriles y se situaron en los 357.1 millones de barriles, debido esencialmente al impacto del huracán “Isaac” en la costa del Golfo de México.
Los datos del Departamento de Energía publicados ayer muestran una inesperada caída en la semana que cerró el 31 de agosto debido al cierre por motivos de seguridad de plataformas petrolíferas, refinerías y puertos al paso del huracán, que afectó al estado de Luisiana.
La mayoría de los expertos había calculado una caída de reservas en la semana de unos 5 millones de barriles. La agencia de energía informó que las reservas de crudo son, sin embargo, un 1.1% mayores que las de hace un año.
En las últimas cuatro semanas las importaciones de crudo han tenido un promedio diario de 8.862 millones de barriles diarios, comparado con los 8.927 millones de barriles en el período similar de 2011.