Las ventas de automóviles en marzo dadas a conocer son otra señal preocupante de la situación de la economía estadounidense ante el evidente recelo de los consumidores por adquirir nuevos vehículos, especialmente camionetas.
General Motors (GM), Ford, Chrysler y Toyota, los cuatro principales fabricantes de automóviles en Estados Unidos, sufrieron pérdidas durante el pasado mes, especialmente los tres estadounidenses, que parecen incapaces de detener la continuada sangría en sus cifras de ventas. Los consumidores estadounidenses no se sienten motivados por adquirir nuevos vehículos.